Desbloquea Tu Potencial Espiritual: La Guía Definitiva del Aprendizaje Aburbe Condita"

 


Aprendizaje Aburbe Condita

Mágica, al hablar del tercer año de la séptima, Celestial Edith hace referencia a los diez estadios de la consciencia espiritual como reflejo de la madurez en el pensamiento por Mahavairocana, en un acto de amor para ofrecer una dirección al mundo, puesto que el ser humano tiende a perder su camino, la consciencia del ser cuántico actúa como medicina si es aplicada correctamente de acuerdo al nivel de comprensión de quien la recibe. Así, el primer estadio corresponde a la mente del hombre vulgar, atrapado en sus deseos, también se trata de aquella persona que se sitúa en la primera dimensión de consciencia, es quien ignora, con vocabulario ordinario, atrapado en su propia ignorancia sin desarrollar su potencial espiritual, solo actúa dejándose llevar por sus instintos y su ego como animal. No distingue entre el bien y el mal, no cree en la ley de la causa y el efecto, recibe aquello que siembra y suele transformarse un millar de veces a lo largo de su vida en esta tierra. Ve su pasado oscuro al no ver el comienzo, si mira hacia adelante todo es vago con un final lleno de incertidumbre, en la vida en pareja, simplemente se siente atraído hacia otra persona como partículas magnéticas que actúan sin más, su amor cambia constantemente porque no conoce el origen de su propio amor. Son personas capaces de matar animales y que no se sienten satisfechas con nada estando siempre atrapadas en sus emociones negativas tales como enfado, codicia, lujuria… solo buscan el beneficio automático sin medir sus consecuencias. Consideran que al morir todo se acaba sin más, o que todo es cuestión de predestinación. Como no perciben la verdadera naturaleza del ego, viven bajo el yugo del “yo” y lo “mío” y solo se centran en mejorar su vida material, cayendo en los tres venenos del bajo astral: avaricia, enfado y engaño y los cinco deseos de propiedad, sexo, comida, fama y descanso. Mágica, este estadio no es asociado a ningún camino espiritual, pues la persona todavía no tiene conciencia. Es simplemente como un animal arrastrado por sus instintos.

El segundo estadio corresponde a la segunda dimensión del ser, es la mente ignorante y pueril. La persona de pronto toma conciencia de la importancia de moderar su conducta para vivir en armonía con la sociedad, surgiendo un sentimiento de empatía. Es un proceso natural, igual que el árbol sin hojas en invierno florece cuando llega la primavera. En este estadio, la persona comienza a desarrollar las virtudes de la caridad, la bondad y el deseo de evitar lo incorrecto. Aprende a no matar, no robar, no cometer adulterio, no mentir, no enfadarse, no calumniar y no codiciar. Empieza a tratar a los demás como quiere que lo traten a él y a compartir con los demás. Primero intenta hacer buenas acciones para sí mismo, luego para la familia y finalmente para los desconocidos. Si esta persona respeta las cinco virtudes cardinales: benevolencia, justicia, decoro, sabiduría y sinceridad, los cinco elementos entran en armonía, así promueve su ascenso social, su fama y engrandece el nombre de su familia.

El tercer estadio, o la tercera dimensión del ser corresponde con una mente infantil y miedosa. Engloba todas las enseñanzas que nos hacen conscientes de los males y la impureza de este mundo. Sienten que la existencia es dolorosa, vulgar y llena de obstáculos, revelan que el reino espiritual es puro, exquisito y libre de impedimentos, fomenta la búsqueda de méritos para alcanzar la paz. Mágica, este estadio es como un niño apegado a su madre, en el fondo se trata de personas presas del miedo.

El cuarto estadio corresponde a una mente que reconoce que el ego solo es el resultado de la interacción de aspectos psicológicos y que por tanto no hay un “yo” permanente, son enseñanzas que proponen prácticas de emancipación de la realidad y de los objetos externos animando a meditar sobre la impureza de las cosas, las formas puras pero sin establecer ninguna con ellas, el espacio infinito, la conciencia sin límites, el estado sin pensamientos, aquí también se incluyen las enseñanzas de adquisición de los poderes sobrenaturales, actuar, ver y escuchar la mente estando libre de contrariedades.

El quinto estadio corresponde a una mente libre de la semilla de las causas que muestran el camino para superar las doce conexiones entre causa-efecto: ignorancia, conciencia, nombre y forma. Estas personas viven solas o en grupo separadas del mundo, guardan estricto silencio y se encomiendan a la práctica de la concentración con el fin de superar la ignorancia, tienen una gran calma mental, al extinguir cuerpo y mente entran en el nirvana, un espacio asociado a un espacio de serenidad y tranquilidad.

El sexto estadio se asocia con la mente budista que se preocupa empáticamente por la salvación de los demás, aquí se incluye a todas las enseñanzas ilusorias y de creación mental, rechazan el ego individual y de los constituyentes psicológicos, como una naturaleza no substancial, rechazan las tres naturalezas de la existencia: la de la imaginación, la existencia que surge de un origen dependiente y la perfecta existencia. Mágica, aquí se fomenta la empatía, la alegría ante las consecuciones de los demás, la ecuanimidad, la caridad y las palabras amables.

El séptimo estadio corresponde a una mente que toma conciencia de que es no-nacida, y que instalándose en el vacío, se vuelve serena y llena de gracia. Estas enseñanzas meditan sobre la mente original entre el camino de las ocho negaciones: no nacido, imperecedero, incesante, inconstante, no idéntico, no diferente, no va y no viene. La unidad engloba en su interior a todos los fenómenos, el gran océano profundo y sereno contiene en una gota miles de seres, el Uno es la madre de los diez mil seres.

El octavo estadio corresponde a una mente que está verdaderamente en armonía con la única vía. Aquella que reconoce que la mente es una y originalmente pura y que objeto y sujeto se inter penetran. Las características de la iluminación son como las del espacio vacío, no hay nadie que lo entienda o pueda explicarlo, porque la iluminación no tiene signos.

El noveno estadio corresponde a la profunda mente exotérica que es consciente de su naturaleza inmutable. Mágica, son personas libres del mundo del ser y del no ser, de lo condicionado, de los órganos de los sentidos y de la mente. Grande es aquel que comprende que todo es una unidad y entiende que todo está interrelacionado.


Explicación del Texto:

Introducción

El texto "Aprendizaje Aburbe Condita" describe un viaje espiritual a través de diferentes estadios de la consciencia. Estos estadios representan el progreso de la madurez espiritual y la profundización de la comprensión del ser y del universo. Cada estadio refleja una fase específica de desarrollo, desde una mente básica y materialista hasta un estado elevado de iluminación y unidad con el cosmos.

Primer Estadio: La Mente Vulgar

  • Descripción: Este nivel corresponde a una mente atrapada en deseos y materialismo, sin desarrollo espiritual. Actúa impulsivamente, sin distinguir el bien del mal.
  • Comportamiento: La persona en este estadio vive guiada por sus instintos, como un animal, sin reflexión ni comprensión de las consecuencias de sus acciones.
  • Perspectiva: Carece de conciencia espiritual, viendo su vida como predestinada o sin propósito mayor.

Segundo Estadio: La Mente Ignorante y Pueril

  • Descripción: En este nivel, la persona empieza a tomar conciencia de la importancia de la conducta y la empatía.
  • Comportamiento: Desarrolla virtudes como la caridad y la bondad, y se esfuerza por evitar comportamientos dañinos.
  • Perspectiva: Comienza a tratar a los demás con respeto y empatía, promoviendo la armonía social y el crecimiento personal.

Tercer Estadio: La Mente Infantil y Miedosa

  • Descripción: En esta fase, la persona reconoce la impureza y el sufrimiento del mundo material y busca la paz espiritual.
  • Comportamiento: Vive con un apego emocional y miedos, buscando méritos para alcanzar la tranquilidad.
  • Perspectiva: Ve la existencia como dolorosa y complicada, y anhela la pureza del reino espiritual.

Cuarto Estadio: La Mente que Reconoce la No-Permanencia del Ego

  • Descripción: Aquí, la persona entiende que el ego no es permanente y comienza a practicar la meditación para emanciparse de la realidad material.
  • Comportamiento: Se enfoca en la pureza de las cosas y adquiere habilidades sobrenaturales, manteniendo una mente libre de contrariedades.
  • Perspectiva: Comprende la impermanencia de todas las cosas y busca un estado de conciencia ilimitada.

Quinto Estadio: La Mente Libre de la Semilla de las Causas

  • Descripción: La persona supera la ignorancia y entiende las doce conexiones entre causa y efecto.
  • Comportamiento: Vive en reclusión, en silencio, practicando la concentración para alcanzar la serenidad y el nirvana.
  • Perspectiva: Busca la calma mental y la extinción del cuerpo y la mente para entrar en un estado de paz absoluta.

Sexto Estadio: La Mente Budista

  • Descripción: En este nivel, la persona se preocupa por la salvación de los demás y rechaza el ego individual.
  • Comportamiento: Practica la empatía, la caridad y la ecuanimidad, enfocándose en la creación mental y la unidad.
  • Perspectiva: Reconoce la no-substancialidad de las tres naturalezas de la existencia y fomenta la empatía y la alegría.

Séptimo Estadio: La Mente que Reconoce su No-Nacimiento

  • Descripción: La persona entiende que su mente es no-nacida y se instala en el vacío, alcanzando la serenidad y la gracia.
  • Comportamiento: Medita sobre la mente original y las ocho negaciones, comprendiendo la unidad de todos los fenómenos.
  • Perspectiva: Ve la mente como una unidad que engloba todos los seres y fenómenos, reconociendo la interconexión de todo.

Octavo Estadio: La Mente en Armonía con la Única Vía

  • Descripción: En este estadio, la mente está en perfecta armonía y reconoce la pureza original de la existencia.
  • Comportamiento: Entiende que la iluminación no puede ser explicada ni comprendida completamente.
  • Perspectiva: La iluminación es como el espacio vacío, sin signos, y la mente y el objeto se interpenetran.

Noveno Estadio: La Profunda Mente Exotérica

  • Descripción: La persona es consciente de su naturaleza inmutable y libre del mundo del ser y del no ser.
  • Comportamiento: Comprende la unidad de todo y se libera de las limitaciones del mundo material y sensorial.
  • Perspectiva: Ve todo como una unidad interrelacionada, comprendiendo la naturaleza inmutable del ser.

Conclusión

El aprendizaje del "Aburbe Condita" nos guía a través de un viaje espiritual profundo, desde la ignorancia y el materialismo hasta la iluminación y la unidad cósmica. Cada estadio representa un paso crucial en el desarrollo de la consciencia espiritual, fomentando la empatía, la comprensión y la paz interior. Este conocimiento ofrece una dirección clara para aquellos que buscan un camino espiritual y una mayor comprensión de sí mismos y del universo.

Comentarios